En los tiempos del conocimiento, la
innovación, la ciencia y tecnología se han convertido en los principales
impulsos de crecimiento económico y desarrollo social, por ello la
competitividad de un país en la economía global está relacionada con la capacidad
que pueda generar, aplicar y difundir el conocimiento científico y tecnológico.
Educación científica y desarrollo
económico.
Hay una gran relación entre la
educación científica y la competitividad económica es evidente que en los
países más avanzados y desarrollados han apostado por una sólida
infraestructura educativa en la educación científica y tecnológicas, para
reforzar un impulso a la innovación y crecimiento.
Aquellos países que invierten más
en educación científica, investigaciones y el desarrollo llegan a adaptarse a
la cambios que tenemos actualmente, el mayor ejemplo es la capacidad de las
Naciones Europeas las cuales reforman una planificación educativa para
asegurase sobre el conocimiento científico y tecnológico, este enfoque crea una
base de educación y aprendizaje de los ciudadanos que son capaces de generar
nuevas ideas y tecnologías que puedan incrementar la productividad y el
crecimiento económico del país.
“La educación
científica ocupa un lugar clave para mejorar la calidad de la vida y de la
participación ciudadana” (Vargas. 2012).
Uno de los mayores desafíos que
tienen los países más desarrollados es implementar a los ciudadanos una
educación con grandes bases educativas tanto como en la ciencia y tecnología
que llegue a participar en la economía del conocimiento, una buena educación
científica no solo forma científicos, sino que ayuda crear ciudadanos con la
capacidad de adaptarse a las demandas del mercado laboral moderno, en cual se
llega a valorar las competencias en resolución de problemas, pensamiento crítico
y diversas habilidades.
Fuente de imagen:https://radardocente.com/wp-content/uploads/2023/02/%C2%BFQue-es-la-educacion-por-competencias-jpg.webp

No hay comentarios.:
Publicar un comentario